¿Gorda y acostumbrada?

La obesidad puede doler, incomodar, traer complicaciones. Pero a veces esos problemas resultan insuficientes para inducir un cambio.

Algunas personas suelen "usar" los kilos de más como una cortina para encubrir ciertas limitaciones o
características que les desagradan. Al adelgazar, esas limitaciones quedan expuestas y parece que hubiera surgido un nuevo tema con el cual lidiar. Mariana, una chica muy tímida, por ejemplo, atribuía su aislamiento a la obesidad: bajar de peso la colocó en una situación que reveló el problema previo. "Era mejor estar gorda...", se dijo en muchas situaciones, hasta que pudo manejarlas.

Es muy común instalarse en una "zona de comodidad". ¿De qué se trata esto? La gordura, aunque no lo parezca, es algo a lo cual es posible acostumbrarse. En el aspecto físico puede generar molestias, pero esas incomodidades a veces no son las suficientes como para inducir el cambio. Parece más seguro quedarse gordo que ir hacia un cambio que quizás conlleve enfrentarse con temas difíciles.

La obesidad puede doler, incomodar; la persona puede protestar, amenazar, prometer que saldrá del pozo... Puede incluso irritarse mucho si le dicen que de esa manera está cómodo... Pero por el momento puede ser que le resulte más incómodo salir de la gordura que quedarse.

¿Por qué se quedaría alguien en la obesidad? ¿No sería lógico que una persona gorda quisiera dejar de serlo? No siempre. Las razones para no innovar pueden ser variadas:
* A veces cambiar es doloroso, 
* Ya lo intentó antes y fracasó,
* Le tiene miedo a lo desconocido,
* Intimamente no cree que la recuperación sea algo posible para él.

Aquí llega otra pregunta: ¿qué ayudaría a una persona a salir de esa situación? Estas podrían ser algunas de las respuestas:
* Que la incomodidad se haga intolerable. Por ejemplo, que aumenten las complicaciones relacionadas con su obesidad, o que se canse de tener siempre los mismos problemas o limitaciones.
* Que vislumbre que un cambio sería mejor, cueste lo que cueste.
* Que note que el camino de salida es más fácil de lo que imaginaba.
* Que no se apoye exclusivamente en su fuerza de voluntad.
* Que confíe en que los cambios son más sencillos si se los hace de a poco.

Queda a la vista que éste es un camino personal. Nadie puede obligar a una persona a adelgazar si ella no está dispuesta a hacerlo (salvo un encierro sin comida, por supuesto).

Si usted necesita perder kilos, la decisión de hacerlo debe ser propia, individual, sin imposiciones. Y para tomarla debe estar convencido de su utilidad. El médico podrá atenderlo con la mejor disposición, el nutricionista podrá darle un óptimo plan de alimentación, pero nadie podrá ayudarlo mágicamente a adelgazar.

A continuación las ventajas y desventajas de estar gordo y de adelgazar.
Estar gordo
Adelgazar
Ventajas
Desventajas
Ventajas
Desventajas
La gente me ayuda, me atiende
Estoy inválido
Más posibilidad de moverme
Perder las ventajas y los privilegios de la obesidad
No tengo que moverme ni salir
Estoy aislado
Ir a la playa
Ir a buscar las cosas yo mismo; autoabastecerme
Despierto temor
No me siento feliz
Disfrutar
Seguir un tratamiento; asumir responsabilidades
Tengo poder
Mi sexualidad y mi pareja están empobrecidas
Mejor sexo
Temor al fracaso; sufrir escenas de celos
Como sin límite, me calmo con comida
Mi vida será más corta
Mejor calidad de vida, menos riesgos
Frustración al comer, sentir hambre, servirme porciones chicas
Tapo problemas
Vivo con mentiras
Mejor humor, menos agresividad
Tomar compromisos, aceptar decepciones
Soy centro de atención
Me discriminan, sufro burlas, siento vergüenza
Mejor higiene
Tener que hacer actividad física
No hago colas
Siento culpa
Dejar de roncar o roncar menos
Aceptar límites, controlarme, organizarme
Uso ropa amplia
No puedo vestirme bien
Más posibilidades para vestirme
Renovar la ropa
No tengo que trabajar ni arreglarme
Abandono, postergación
Poder divertirme, que me digan piropos, verme linda
Secuelas como la piel floja

Fuente: Dr. Cormillot

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